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Astérix y Obélix, agresividad por miedo
Pablo Hernádez Garzón
Información Veterinaria 09 Noviembre 2003
Se presentan a consulta dos gatos de raza Persa, Astérix y Obélix, machos castrados sanos, de 6 años de edad procedentes de la misma camada, por un problema de agresividad entre ambos.
Historia Clínica
El problema comenzó dos semanas antes de la visita, aunque fue durante la anterior a la misma cuando se produjo el empeoramiento más significativo.
Anteriormente a la aparición del problema, los gatos siempre se habían llevado bien a excepción de un episodio similar al actual, relacionado con un cambio de domicilio y la visita al veterinario. Sin embargo, en ese caso el problema entre los gatos se solucionó sin tomar medida alguna.
Los dueños comentan que el gato agresor es siempre el mismo, Obélix. Al principio los ataques eran aislados, pero luego se han hecho continuados, de forma que en cuanto Obélix ve a Astérix, le ataca. Esos ataques se producen por toda la casa y estando presentes los dueños. Sin embargo, no hay información sobre peleas en los momentos en que los gatos se quedan solos en casa.
Merece la pena reseñar que los dueños observan en ambos animales una actitud de inquietud, como si buscaran algo por la casa. Esta actitud de búsqueda se produce hacia Astérix, por parte de Obélix, pero también por parte de los dos gatos hacia algo inexistente o imposible de identificar para los propietarios.
Esa actitud y probablemente el origen del problema, podrían relacionarse con el hecho de que unos días antes de empezar las peleas hubo una visita de unos familiares, los cuales llevaron un perro a la casa. Posteriormente a eso, los dueños se ausentaron durante unos días y al volver a la vivienda fue cuando comenzaron a observar los ataques de Obélix hacia Astérix.
La postura de los gatos durante las peleas corresponde a una posición defensiva clara (orejas hacia los lados, pupilas dilatadas y cuerpo agazapado) por parte de Astérix, mientras que Obélix adopta una actitud más ofensiva (mira- da fija en el oponente, orejas hacia atrás, cola horizontal y en movimiento) aunque combinada con signos de indecisión, como retiradas ocasionales ante los bufidos del otro gato y con un estado de alerta exagerado que le hace reaccionar ante movimientos o ruidos provocados por las personas presentes durante la consulta.
En cuanto a otros aspectos significativos de la conducta de los gatos, los dueños describen a Astérix como un gato miedoso, en general, mientras que Obélix parece ser un animal más seguro, sin miedos evidentes.
Además, desde que comenzó el problema, Astérix pierde mucho pelo y ambos parecen alterados, refiriendo los propietarios una disminución del apetito por parte de los dos.
No ha habido cambios en los hábitos de eliminación, usando ambos gatos un mismo arenero, ni problemas de marcaje urinario asociados.
Diagnóstico
Con todos los datos recogidos en la historia clínica, se emite un diagnóstico de agresividad por miedo, en la cual la actitud de la víctima (Astérix) probablemente ha hecho más confiado al agresor (Obélix) dando lugar a la actitud más ofensiva por parte de este último.
Comentarios: en estos casos, el diagnóstico del problema puede ser complicado y debe diferenciarse fundamentalmente de:
Agresividad territorial: el problema suele tener una evolución más larga, la actitud del gato agresor es claramente ofensiva y normalmente la respuesta al tratamiento es muy pobre.
Agresividad redirigida: el gato ante un estímulo visual, oloroso o auditivo no alcanzable, puede redirigir su agresividad hacia el individuo más próximo (en este caso, el otro gato). Así, quizás el olor del perro que fue a la casa pudo provocar una reacción de miedo por parte de Obélix, que al no poder localizar el origen verdadero del estímulo oloroso, redirigió su agresividad hacia Astérix. De cualquier forma, consideramos que la agresividad redirigida podría considerarse como una reacción particular de la agresividad por miedo.
Agresividad entre machos: se da en machos enteros y a una edad más temprana.
Tratamiento
Farmacológico: clomipramina (Clomicalm 5mg) a dosis de 0.5mg/kg una vez al día (mañanas) para Astérix y fluoxetina (Adofén solución oral) a dosis de 0.5mg/kg una vez al día (mañanas) para Obélix.
Conductual: se recomendó a los dueños que siguieran las siguientes pautas:
Mantener separados a los dos gatos salvo en los momentos de las comidas. En esos periodos, deberían poner algún tipo de separación entre ellos (reja de malla o similar) para evitar que se lesionasen si llegaba a producirse algún enfrentamiento. Al principio los comederos debían estar alejados uno del otro, para progresivamente irlos aproximando a la zona de separación.
Además de la comida, se usó el juego como forma de que cada uno de los gatos relacionase al otro con cosas positivas que restaurasen la relación entre ambos.
Alternar las habitaciones en las que mantenían a los gatos separados, para volver a acostumbrar a cada uno al olor del otro.
Evolución
Diez días después de la primera visita, los dueños refirieron un problema de estreñimiento en ambos gatos (efecto secundario posible con los antidepresivos) que se corrigió usando aceite de parafina (Hodernal). Por lo demás, ambos gatos toleraban estar juntos hasta una hora en cada sesión, habiéndose producido sólo un enfrentamiento el primer día de terapia. Sin embargo, Obélix mantenía la actitud de búsqueda e inquietud que presentaba anteriormente. Debido a eso, se recomendó a los dueños lavar con un neutralizante de olor todos los objetos que hubieran podido estar en contacto con el perro.
Dos semanas más tarde, continuó la mejoría (ya podían estar juntos entre dos y tres horas en cada sesión) y debido a que la actitud defensiva de Astérix había desaparecido completamente, se empezó a reducir la dosis de clomipramina progresivamente, recomendando a los dueños que siguiesen aumentando el tiempo que ambos gatos permanecían juntos.
Al mes y medio de la primera visita, los gatos podían permanecer juntos durante todo el día salvo en los momentos en que se quedaban solos en casa, ya que se recomendó a los dueños que en esos momentos siguieran separándoles. En ese momento se comenzó a reducir progresivamente la dosis de fluoxetina para Obélix, durante 8-10 días.
En el último contacto con los dueños, unos tres meses después de comenzar la terapia, la situación era completamente normal, dándose por terminado el tratamiento.
Flaca Gata común europea, año y medio, eliminación fuera de la bandeja.
Silvia de la Vega Goicoechea
Toma de datos
Se trata de una veterinaria y su pareja que viven con 4 gatos (con edades entre 1'5 y 3 años), cada uno aportó un macho y una hembra a la unión.
Actualmente viven, desde hace dos meses, en un piso enorme de 120 metros cuadrados, sin acceso al exterior, en la que los gatos tienen acceso libre a la mitad de la casa (el enorme jardín japonés, el pasillo, la despensa). Y acceso ocasional al resto de los cuartos (el baño, la cocina, la habitación y el salón) a los que, cuando se cuelan, se les echa sin regañar.
Antes de esta casa, vivieron en otra (desde noviembre de 2005 -que fue cuando juntaron a los gatos -hasta junio de este año). En este primer domicilio (que era la casa de siempre del chico y de sus 2 gatos, uno de los cuales, una hembra de año y medio llamada Flaca, es la gata en cuestión) comenzó el problema.
En marzo de este año (5 meses después de que juntaran a los gatos) la gata Flaca, que era la más joven -tenía algo más de un año- y la única entera, entra en celo (tuvo que tener algún celo silencioso tiempo antes). Es un celo muy llamativo y los dos machos de la casa están todo el rato intentando montarla, mordiéndola el cuello, etc. En esos días comienzan a aparecer pises en el felpudo de la entrada (lo tenían dentro de la casa en vez de fuera) y a los pocos días cacas en ese felpudo. También aparecen pises y cacas unas pocas veces en la bandeja de la ropa limpia, y ahí es donde "pillan" (no en el acto, pero justo después) a Flaca.
Aunque por las características del felpudo es difícil saber la frecuencia y el tamaño de los pises (solo detectan que huele), las cacas eran diarias y los pises de la bandeja de la ropa muy grandes. En cualquier caso son en horizontal.
Colocaron una bandeja de arena al lado del felpudo y en seguida observaron que la usaban (mucho más que las otras) todos los gatos menos Flaca. Siguió habiendo pises y cacas en el felpudo, aunque los algunos días que el arenero está recién cambiado no hay cacas fuera. En una ocasión retiraron el felpudo y siguió habiendo cacas pero, que recuerden, no había pises. Fueron muy poquitos días y al poco volvieron a poner el mismo felpudo y todo siguió igual.
A finales de Mayo castran a Flaca, con la mala suerte de que se juntó un postoperatorio complicado (se quitó algunos puntos, tuvo que llevar durante mucho tiempo collar isabelino y hubo que pincharla bastante) con que al poco comienza la mudanza a la casa en la que viven ahora. Durante un mes los gatos vivieron en la casa antigua, casi vacía, los dueños residían en otro sitio e iban diariamente a verlos, y estas visitas consistían mayormente en perseguir y capturar a Flaca para pincharla.
En julio los traen a la casa nueva. Flaca se pasa una semana escondida entre las estanterías de la despensa, y es de suponer que sale por las noches porque ya en esa semana o poco después descubren que un trozo del jardín japonés huele a pis, y a las 2 semanas, empiezan a encontrar cacas. Se van de vacaciones y a la vuelta encuentran a la gata más confiada (es, de los 4, la que más ha acusado el cambio de casa) pero los pises (como en el felpudo, en el césped es imposible determinar numero, frecuencia, cantidad de pises) y cacas siguen (1-2 al día). Colocan un arenero en la zona problema, y de nuevo observan que, cuando está recién cambiado, a veces hay 1-2 días sin cacas (pises, como digo, no se sabe). De nuevo también, en seguida todos los gatos menos Flaca son vistos usando este arenero que se convierte en el favorito.
En realidad, a Flaca en esta casa no la han visto usar ningún arenero (en la otra los areneros estaban en un alto fuera de la vista, es decir que no se sabe), así que probablemente todas las eliminaciones son fuera (desde luego las cacas son todas fuera). En esta casa creo que no han llegado a pillar a Flaca (y en la otra no se si más de una vez) y aunque todo apunta a qué es ella (a lo mejor me aconsejas verificarlo con fluoresceina?), no es imposible que los otros gatos colaboren en el problema ya que el césped huele mucho.
Hace poco, ha habido un episodio aislado en que Flaca se ha colado en el dormitorio de los dueños y se ha quedado encerrada muchas horas. Al encontrarla había un pis enorme en la almohada de Sergio, una caca entre las dos almohadas y, cosa curiosa, en la mesilla de noche de Sergio la gata había rociado en vertical.
En la casa actual, además del arenero del césped, tienen tres areneros juntos pegados uno junto al otro en la despensa, bajo un estante. Recientemente han colocado una bicicleta junto a los areneros. Estos son descubiertos, sin reborde, amplios sobre todo por que son anchos y están junto a una ventana abierta al patio en el que hay mucho ruido de los aires acondicionados. En el jardín japonés también se percibe ese ruido del patio. Algo menos en la cocina y el baño. Usan casi siempre arena de esa que es tipo Agar como el cleancat pero son bolitas irregulares blancas y azules. han probado también aglomerante y sepiolita normal. En la otra casa tenían 3 areneros juntos y cubiertos con esa arena blanca y azul. Antes de vivir juntos, lo que usaban con Flaca y su macho era clean cat.
El agua y la comida están colocadas en la despensa donde los areneros, al otro lado de la habitación (que es pequeña, o sea que habrá metro y pico de separación. Es una tolva que compartían todos sin problema, aunque recientemente han añadido dos comederos a parte que están más cerca de los areneros y que son los que Flaca, menos glotona, utiliza, pues la tolva la ocupan primero los otros gatos.
El jardín japonés es una alfombra enorme (unos 9 x 3 m) de césped artificial en la cual se distinguen dos espacios, un cuadrado pequeño a modo de saloncito con sofás, delimitado por jardineras, es la parte más recogida (aunque tiene una ventana ruidosa que mantienen abierta por el olor) y aquí es donde encuentran los pises y las cacas. Y un rectángulo mas grande con una gran mesa de comedor y sillas pasado el cual se accede al pasillo, despensa, etc. Este segundo rectángulo-comedor es el espacio donde todos los gatos (incluida Flaca, que va abandonando la despensa) están más a menudo (duermen en las sillas). Para acceder a la zona de césped meada, por tanto, hay que pasar por donde están los otros gatos (aunque dicho paso es muy amplio).
En cuanto a las relaciones entre los gatos: En noviembre de 2005, cuando llegaron a la casa en la que vivían Flaca y Baldomero los gatos de Patricia, que son Teka y Nemo, tras unos pocos días de bufidos todos con todos en seguida se instauró una muy buena relación de Nemo (que es un macho extremadamente sociable con gatos y con humanos) con todos pero en especial con Flaca (en detrimento de Teka, que era la compañera de este gato antes de la "fusión"). Durante unos meses persistieron bufidos de Teka hacia Flaca, que luego desaparecieron, aunque nunca han tenido muy buena relación: se toleran pero voluntariamente no descansan juntas, ni se lavan, etc).
Por último, Flaca no ha tenido ningún problema de salud salvo lo de la castración, aunque durante la cirugia, hicieron tira de orina, y observaron Leucocitos elevados. Las cacas son normales, etc.
Diagnóstico
En mi opinión actualmente hay un problema de preferencia de sustrato (creo que también de localización) que se ha cronificado a partir de un problema de marcaje por estrés/hormonal que no se en qué medida puede seguir influyendo. No tengo claro si además hay aversión de la localización o el sustrato de las bandejas.
Tratamiento
Se recomiendan los siguientes protocolos:
Hacer el trozo de césped donde elimina ahora o bien inaccesible, o bien desagradable, o bien no-estimulador de la eliminación (por el olor) o bien incompatible con el hecho de eliminar. Para ello, de momento colocar un plástico robusto, de los de embalar, que cubra generosamente la zona de eliminar, retirar de ahí la bandeja, colocar ahí los comederos e incluso pienso diseminado por el plástico. Además, limpiar con Kalia los muebles y superficies en contacto con ese césped (lo ideal es una vez al día, durante 10 - 15 días).
Ofrecerle a Flaca otras bandejas adecuadas para eliminar en lugares alternativos y tranquilos: una bandeja en el cuarto de baño y otra en la cocina. De momento probamos con las abiertas, anchas, descubiertas, sin marco (el reborde). En una de ellas usaremos la arena que tenéis (esa tipo Agar en trozos irregulares blancos y azules) y en otra pondremos arena aglomerante. Todos los areneros de la casa se limpiaran diariamente (retirando cacas y pises) y se cambiarán las arenas con frecuencia (cada 5 días si esto no resulta excesivo).
Colocar difusores Feliway, de momento dos, uno en el jardín y otro en el baño. Si la superficie del jardín es mucho mayor que 60 m 2 a lo mejor hay que poner otro.
Intentar mejorar las relaciones entre Flaca y Teca. Una vez al día acaricias a una de ellas con un trapito por todo el cuerpo (incluyendo laterales de la cara, patas delanteras, zona perineal), seguidamente haces lo mismo con la otra, y finalmente regresas a la primera. Continua con los periodos diarios de juego con Flaca, puedes aprovechar para implicar también en el juego a Teca y premiar con especial interés a las dos cuando estén próximas y tranquilas (atenta a signos "leves" de desconfianza, como que se miren fijamente, que una se retire, etc). Fuera de esto, cuando las veas que voluntariamente están juntas, etc, también debes premiarlo.
Extremar la vigilancia de todos los gatos en cuanto a sus eliminaciones (observar si todos tapan las heces, qué areneros usan etc) y relaciones mutuas y tomar notas, así como llevar un diario de las cacas (y pises si eso se hace detectable, por ejemplo, porque elimine en el plástico o -ojalá no- en sitios nuevos) que aparecen fuera y de las veces que veáis a flaca usar los areneros.
Evolución
En los primeros días, con la colocación de las bandejas nuevas, desaparecen las heces del lugar inadecuado, y los propietarios creen que a la gata le ha gustado la arena aglomerante (que limpian dos veces al día), aunque no la han visto en el acto. De los pises no se sabe todavía porque de momento no han protegido la zona. La relación entre las gatas parece que mejora, aunque todavía hay algún gruñido a Flaca se la ve más animada y con menos miedo.
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